2ª GUERRA MUNDIAL EN ESPAÑA II 2014

CAPÍTULO II. MALLORCA

El verano pasado puse en marcha un proyecto de rutas en moto con el objetivo de poner lugar, otorgar imágenes, escenarios reales a las historias que he ido encontrando sobre la Segunda Guerra Mundial en España. Si, en España. No son pocos los hechos  directamente relacionados con la Segunda Guerra Mundial en territorio hispano. De todas esas historias, he elegido unas cuantas representativas, pero hay más, muchas más.

En este segundo capítulo dos historias ocurridas en Mallorca me llevan hasta la isla mediterránea. El hundimiento, frente a las costas del noroeste mallorquín, de dos torpederos italianos, huyendo del ataque de la aviación alemana, que dos días antes era su aliada, llegan a Mallorca en el verano de 1943. Actualmente sus restos reposan a 98m de profundidad frente a la bahía de Pollença dando cobijo a la fauna marina.

mallorca-barco-pegaso

La segunda de las historias trata sobre el intento de perseguir la figura de uno de los nazis huidos tras la guerra y que finalmente recaló en la localidad  mallorquina de Alcudia. Otto Skorzeny, jefe de operaciones especiales, coronel de las temidas Waffen SS, que recibía las órdenes directamente del Fürher, Adolf Hitler.

Encontrar la casa donde vivió hasta prácticamente su muerte en 1975 no fue tarea fácil, desde entonces permanece cerrada. Debo reconocer tal mérito a las investigaciones de mi amigo Carlos Gohringer, gran experto en la Segunda Guerra Mundial.

skorzenykaltenbrunnersk

Mi intención era la de recorrer la isla sobre mi moto, pero la posibilidad que me brindaban mis hermanos de IMM Rent & Tours, facilitándome  una Triumph Tiger 800 y toda la indumentaria necesaria para la ruta como el casco, chaqueta, guantes, etcétera, era irrechazable.

IMG_20140125_172245

Mallorca me recibe una mañana de enero con el cielo encapotado y un viento fuerte que hizo divertido y emocionante el aterrizaje del Boeing de Air Europa. Un sonriente y a la vez impaciente Carlos me recoge en el aeropuerto. La ruta histórica está prevista para el día siguiente, por lo que aprovechamos la tarde para ultimar detalles y dejar todo atado para la ruta.

A las 9h00, con puntualidad germana, nos encontramos frente al concesionario Molta Moto en Son Servera, al este de la isla. Allí me espera una flamante Triumph Tiger 800, que por unas horas me hará olvidar a mi Burrita.

IMG_20140125_093048

La mañana es sorprendentemente fresca y el cielo no despejará en todo el resto de la jornada.

220 kms de ruta por delante.

Detrás de mis compañeros de ruta voy meditando algunos de los asuntos que en estos días saturan mi pensamiento. Cuando ruedas en moto, el casco se convierte en una burbuja,  que,  a la vez que te protege, también te aísla del resto del mundo. Se convierte en el diván de la consulta del psiquiatra con el que te sinceras, te autoanalizas y te juzgas. Tomas decisiones, hablas contigo mismo, cantas, gritas, incluso lloras. Y todo esto forma parte de la magia, el encanto que tiene rodar sobre una moto.

Para un mesetario como yo, se hace raro andar en moto en una isla. No es una sensación claustrofóbica, tan solo extraña. Esa limitación que impone el mar, no dura mucho tiempo en mi mente. Me viene a la cabeza mi compadre mallorquín  Rafa "Molta Moto", seguirle en facebook me abrió los ojos hace tiempo. Yo estaba muy cegado en coleccionar pegatinas de países recorridos en el carenado de mi moto, como si se tratara de una carrera absurda contra nadie. Él con su Mallorca hacía y hace milagros, cada domingo se levanta temprano y en unas horas nos muestra un rincón diferente cada semana. Me parecía increíble que en una isla no excesivamente grande se pudiera variar y descubrir tantos lugares nuevos en ruta. El no lo sabe pero es el culpable de mi " Valladolid. Como una isla". Y la inspiración para, a partir de ahora, dedicar kilómetros a mi tierra.

IMG_20140126_115410

Me dejo llevar por Carlos, le sigo casi con los ojos cerrados, conoce su isla como su propia palma de la mano, y aunque se me hace muy extraño ir detrás de alguien , de hecho, llevo toda la vida saliendo solo con la moto, no fue algo premeditado, simplemente salió así. Hoy me toca experimentar eso tan habitual para la mayoría, pero que en mi es excepcional.

Los primeros kms nos dirigen hacia el noroeste copiando la costa. Recorremos la bahía de Alcudia. El verano tiene sus encantos, pero en estas fechas, disponer de Mallorca para mí solo, poder contemplar el magnífico paisaje en el que las montañas aguantan las embestidas incansables del Mediterráneo con las playas vacías de sombrillas y cuerpos blancos enrojecidos por el sol, no tiene precio.

Con el mar siempre a la derecha, irremediablemente,  Alcudia sale a nuestro encuentro. Avanzamos todo recto hasta que Carlos hace  un giro a la izquierda abandonando la vía principal, vamos a parar a una calle estrecha, que termina en la orilla del Mediterráneo.

Creo reconocer antes de verla al completo la casa donde vivió Otto Skorzeny, no me equivoco, esta es. Paramos frente a la entrada invadido de una sensación que ya me resulta habitual cuando llego a un lugar buscado, un lugar donde ocurrieron grandes o pequeños hechos históricos. Aquí no murió nadie, no se enfrentaron ejércitos, pero si habitó un personaje importante del régimen nazi, crucial en algunos  pasajes de la Segunda Guerra Mundial, un nazi muy buscado y odiado. Un villano convertido en héroe.

images

IMG_20140125_105401

IMG_20140125_105548

IMG_20140125_112713

Es la cicatriz que atravesaba la mitad izquierda de su cara lo que no se ha olvidado aún en Alcudia. Otto Skorzeny había contado muchas veces en el bar Llabrés, situado en la plaza de la Constitución, como le habían hecho esa herida en un duelo.

El coronel de la Waffen SS, siempre había sido correcto y amable con sus vecinos. Descansaba en su casa de la playa de Es Clot. Skorzeny, contaba también en el bar como había liberado en una operación arriesgada al dictador Mussollini. Pero aparte de eso, no se sabía mucho más del hombre que medía casi dos metros.

El 25 de julio de 1943, Hitler lo nombra a cargo de la operación de rescate de Mussollini, siendo desconocido su paradero. Finalmente descubrió que estaba en el Gran Sasso, en el pico más alto de los Apeninos. Con un grupo de paracaidistas, Skorzeny logró llevar a cabo la misión con éxito, llevando al dictador hasta Viena.

Bild 101I-567-1503C-15

 Bild 101I-567-1503B-04

Entre las muchas operaciones que comandó destaca la "Operación Greif" El 22 de octubre de 1944 Hitler le convoca en su cuartel general para informarle de la preparación de una ofensiva que llevaría a cabo en las Ardenas, una zona boscosa de Bélgica y Luxemburgo. Skorzeny y sus unidades debían traspasar las líneas enemigas disfrazados de militares británicos y americanos, y sembrar la confusión justo antes de la ofensiva de las Ardenas. La unidad de Skorzeny contaba con soldados que hablaban inglés perfectamente. Cuando los dos mil cañones alemanes dispararon sobre el frente, se inició la ofensiva. Varios "jeeps alemanes" penetraron las líneas aliadas sembrando confusión y logrando desviar en los cruces de carreteras, importantes unidades de su destino. Pronto los aliados se percataron del engaño. Los alemanes uno a uno fueron descubiertos y arrestados, al llevar uniformes enemigos fueron acusados de espías y fusilados inmediatamente. En ese periodo los norteamericanos asignaron a Skorzeny el título de "el hombre más  peligroso de Europa".

Bild 101III-Alber-183-19

post-3574-1320260922

En los últimos meses de la Guerra, obedeciendo órdenes de Berlín, se dirigió los Alpes, donde debería organizar la defensa del último baluarte nazi. Desilusionado, Skorzeny descubre que el Reducto Alpino nunca fue construido, por lo que el 8 de mayo se entregó al ejército americano. Después de dos años de reclusión escapó llegando a España. Murió en 1975 de un cáncer de pulmón en Madrid.

 

Desde el puerto de Pollença ascendemos por una carretera digna de Picos de Europa, poco a poco va desmereciendo el nombre de carretera, convirtiéndose en una pista mal asfaltada con una infinidad de socavones traicioneros que obligan a estar muy concentrados, algo que se torna difícil de conseguir ante la tentación constante de contemplar las fantásticas vistas que nos rodean. La seudocarretera muere casi en lo alto de un monte junto a unos bunkers abandonados hace más de 30 años, fueron utilizados por el ejército español en los años 50. Prestaban un privilegiado puesto de vigilancia hacia el norte y este.

IMG_20140125_121532

IMG_20140125_121327

La bahía de Pollença  a mis pies, parece una preciosa maqueta en la que si quisiera, podría, como un inmenso gigante, colocar una montaña aquí, una playa allá a mi antojo. Levanto levemente la vista, la fijo en el mar, cierro los ojos y sin esfuerzo consigo imaginar cómo, a pocas millas de distancia,  los navíos italianos “Pegaso” e “Impetuoso” se hunden irremediablemente hacia el fondo del mar.

IMG_20140125_121405

Con la caída de Mussollini a principios de 1943, se precipitan los acontecimientos en Italia. El país trasalpino, hasta ese momento aliado de la Alemania nazi, firma un armisticio. Los aliados imponen a los italianos la entrega de los navíos que conforman la Regia Marina Italiana. Acceden a entregarse pero salvando su honor manteniendo sus estandartes, sería una entrega pero no una rendición.

El 9 de septiembre, la armada italiana sale de los puertos de Génova y Speria en dirección a Cerdeña, en manos de los aliados. El movimiento de los navíos italianos llegan al alto mando alemán, Hitler ordena a Göring, comandante de la luftwaffe bombardear a las naves italianas antes de que se entreguen al enemigo. El principal objetivo de los aviones alemanes es la joya de la armada italiana, el acorazado Roma, con 250m de eslora. A las 4 de la tarde del día 9 el "Roma" es alcanzado por dos bombas y después de una gran explosión se hunde muriendo en él 1215 marineros. Junto al Roma y escoltándolo, iban entre otros, dos torpederos de 89m de eslora, el Pegaso y el Impetuoso.

Acorazado Roma

roma

El Attilio-Regolo se dirige hacia Mahón después de recoger heridos del Roma

attilio-regolo recoge heridos y parte a mahon

La flotilla decide variar rumbo y dirigirse hacia Las Balares buscando protección de un país neutral. Están siendo atacados por los que hasta hace un par de días eran sus aliados. El 10 de septiembre los dos torpederos llegaron al puerto de Pollença, las autoridades españolas no les permiten fondear en aguas baleares por más de 24 horas. En la media noche el Impetuoso y el Pegaso abandonan el puerto de Pollença, pero no irán lejos. Los comandantes de los buques deciden, que rodeados de enemigos, sin ayuda española y el riesgo de ser capturados por los alemanes, prefieren hundir sus naves de una forma honrosa. Así pues, dieron la orden de abrir las compuertas estancas y la válvula de fondo, en menos de una hora y a menos de diez millas de la costa mallorquina se hundieron para siempre.

 La flota italiana descansa en Menorca    

 flota italiana en sa colarsega

Los más de 400 marineros nadaron toda la noche, casi cinco horas hasta alcanzar en la madrugada la bahía de Pollença. Las autoridades militares de la isla se hicieron cargo de las tripulaciones, repartiéndolos en acuartelamientos de Sóller y Andratx. Pasados tres meses, todos los miembros de los dos navíos, fueron trasladados a Gerona donde estuvieron un año antes de regresar a su patria.

Los que nunca regresaron son los dos buques de la Regia Marina Italiana que a 98m de profundidad descansan para siempre.

alfonsobuenaventura.wordpress.com

Torpedero Pegaso

torpedero pegaso

Para completar esta ruta mallorquina no se me ocurre más bello pueblo que Sóller, aislado antiguamente del resto de la isla por la muralla natural que constituyen las altas montañas de la Sierra de la Tramontana  que le circundan, con el Puig Mayor como máxima elevación de Mallorca con 1445m. En 2011 el paisaje cultural de la Sierra de Tramontana fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Desde Pollença más de 50 kilómetros de curvas, bosques y montañas.¡¡Fantástico!!

IMG_20140125_143258

IMG_20140125_144100

No ha llovido, el suelo debería estar seco, pero mis anfitriones me advierten de lo traicionero del asfalto de algunas partes de este tramo, con presencia de humedades, musgos y parches de alquitrán brillantes. Disfruto mucho a pesar de pilotar con un margen amplio de seguridad en cada curva.

Ya conocía Sóller, pero la anterior ocasión que estuve aquí llegué en un antiguo tranvía de madera. En uno de los extremos de la bahía se encuentra un pequeño acuartelamiento, donde permanecieron durante meses parte de las tripulaciones de los buques italianos. Su reclusión no fue tal, solo estaban obligados a volver a dormir al cuartel, haciendo vida normal durante el día. Confraternizaron  con los lugareños, incluso se habla de relaciones amorosas de algunos marineros con jóvenes mallorquinas. Uno de ellos volvió después de años para casarse con una de ellas.

En el centro el acuartelamiento

IMG_20140125_143326

Tripulación italiana

tripulacion234CA373B0344C8FC1542F4C8FBF72

Permitidme un consejo motero, si aún no has venido a rodar por las carreteras mallorquinas, no sé a qué esperas. Un pequeño paraíso muy cercano. Con tu moto o con alguna de las Triumph de IMM disfrutarás una “jartá”.