RUTA DE LA RECONQUISTA

COVADONGA

En el lugar exacto donde, no sé, si la leyenda o la historia dicen que Don Pelayo  apoyado por 300 valientes, fueron capaces de repeler el ataque de 20000 soldados musulmanes obligándoles a la retirada. Covadonga. Le pido a la Santina que me de fuerzas para acometer los nuevos proyectos junto a mi nueva compañera de fatigas, la Rieju Marathon Pro 125, Galita para los amigos, que espera impaciente al pie de las escaleras del santuario. Con las bendiciones de la Señora en el depósito, arrancamos La Ruta De La Reconquista. De Covadonga a Granada. Un viaje en el tiempo, con el objetivo de  localizar los campos de batalla de algunas de los más  importantes enfrentamientos, que a lo largo de ocho siglos concluyeron con la expulsión de los árabes de Granada.

2 Basílica Covadonga

4 cueva covadonga

1 Don Pelayo junto a basílica5 La Santina

Pocas batallas en nuestra historia militar se han convertido en leyenda, a partir de tan poco, las fuentes son escasas y poco fiables, además la evidencia histórica indica que la batalla de Covadonga no pasó de una escaramuza, Así pues, dejo por el momento la evidencia histórica para dejarme llevar por un cierto aire de leyenda.

En el año 722, los musulmanes dominaban prácticamente toda la Península y el sur de Francia a excepción del territorio astur. Cuatro años antes, gobernaba el norte peninsular, desde León, un bereber llamado Munuza. Los dirigentes astures,  reunidos en Cangas de Onís, bajo el liderazgo de Pelayo, tomaron la decisión de rebelarse, negándose a pagar los impuestos exigidos.

Munuza solicitó la intervención de Córdoba, el Emir envió un cuerpo expedicionario  para aplacar a los rebeldes. Pelayo, enterado de la aproximación de un ejército musulmán, se preparó para la defensa. Sus fuerzas no superarían, en ningún caso, los 300 soldados. Se dispuso a esperar a los musulmanes en un lugar militarmente estratégico, como lo es el estrecho valle de Cangas de Onís, en los Picos de Europa, donde un ejército numeroso no dispondría de espacio para maniobrar y perdería así la ventaja del número.

Las tropas musulmanas se adentraron en el valle que conducía a Cangas de Onís, probablemente en un número cercano a los 20000 combatientes. Los hombres de Pelayo comenzaron a arrojarles piedras y flechas desde su posición dominante. Pronto el camino quedó bloqueado y los soldados musulmanes eran incapaces de desplegarse adecuadamente y hacer frente a la continua lluvia de flechas y piedras.

Las bajas musulmanas fueron muy numerosas. Las tropas en desbandada huyeron en dirección a Liébana, atravesando la garganta del Cares y varios pasos de montaña, siendo hostigados en su huida por las tropas de Pelayo.

Lo cierto de esta historia es que supuso la primera victoria de un grupo armado rebelde contra la dominación musulmana en la Península Ibérica. Comenzaba la Reconquista, aunque el término no se acuñaría hasta siglos más tarde.

6 Covadonga

Descenso lento, tranquilo, embutido entre un convoy de turismos hasta Cangas de Onis. La caravana se deshace cuando tomo la N-625. Y es a partir de aquí cuando me sobreviene una erección interminable, que dura hasta Velilla del Río Carrión. La memoria es cómoda, selectiva y olvidadiza, aun así, me atrevo a aseverar que los trazados idílicos, casi oníricos del desfiladero de Los Beyos, el puerto del Pontón (1311m) y el descenso hasta Velilla, puede ser uno de los días que más he disfrutado encima de una moto en toda mi vida. Solamente la adrenalina segregada enlazando las infinitas curvas impide que mis cinco sentidos se fijen, se bloqueen  y se dediquen a disfrutar de los maravillosos paisajes que la naturaleza, generosamente, nos brinda en esta santa tierra de Los Picos de Europa.

¿Se puede tener todo?, si, solamente hay que tener la fuerza de voluntad de interrumpir el orgasmo sobre la moto, haciendo paradas para contemplar la grandiosidad del entorno que me rodea. No se puede describir con palabras, quién no haya rodado por aquí, no sé a qué espera.

En Riaño, la parada, obligatoriamente, debe ser larga para mí. Es un lugar con maravillosos recuerdos de una etapa de mi vida fantástica, la época montañera que duró hasta que la rodilla dijo basta. Todavía, con la piel de gallina, recuerdo la primera vez que, sorprendido, observé esta pequeña Suiza, iba en mi furgo con mi mujer, escuchando “Tatto” de Mike Olfield a todo volumen cuando, después de una curva aparece ante nosotros ese paisaje, por unos instantes creí estar en el cielo. No exagero, este es uno de esos momentos que se quedan grabados para siempre.

Dejo Riaño atrás, en Boca de Huérgano giro a la derecha dirección a las localidades mineras del norte de Palencia, Velilla y Guardo. ¿Se puede disfrutar con una 125? Rotundamente SI. ¿El secreto?, intentar conservar la velocidad crucero en recta en los tramos con curvas, la diversión está asegurada. Mucha gente me pregunta por la velocidad que mantengo en ruta y siempre contesto lo mismo “cuando no tengo prisa a 95 y cuando tengo prisa 95”.

CRUZ DE LA VICTORIA EN CANGAS DE ONIS

7 Puente Romano en cangas de Onís y la cruz de la victoria (reconquista) 01

DESFILADERO DE LOS BEYOS

DESFILADERO de los Beyos9 En desfiladero Los Beyos

PUERTO DEL PONTON

10 vistas desde puerto de Pontón

11 puerto del Pontón

PANORÁMICA DE RIAÑO

12 Riaño(León), camino de Simancas

PICO ESPIGÜETE. MONTAÑA PALENTINA

13 ESpigüete (2450m), montaña palentina

FRÓMISTA

14 Frómista, en plena tierra de Campos y paso del camino de santiago

 

SIMANCAS

Llegar a Simancas es llegar a casa. Vivo a escasos 10 minutos de aquí. Inevitablemente mi casa es la salida de cada una de mis rutas, pero en esta ocasión, forma parte del viaje, de la historia que sobre Galita intento descubrir y eso lo hace muy especial para mí. Sentado sobre un fardo de paja con la vista fijada en el skyline de la histórica ciudad de Simancas, en la provincia de Valladolid, me viene una reflexión a la mente. Es probable que la historia de mi familia, de mi linaje esté estrechamente ligada a la Reconquista. Según se iba recuperando territorio a los musulmanes, era necesario repoblarlo. Establecer población en estas tierras era la forma de afianzar las nuevas posesiones. En la repoblación del Duero, fueron en su mayoría personas provenientes del norte  peninsular, especialmente de Cantabria, llegaron para dar vida a la despoblada Castilla y establecer asentamientos. Y aquí encaja mi reflexión, mi apellido, que con tanto orgullo llevo, Retortillo. Raro, inusual, sonoro, cuando lo escuchas por primera vez no lo olvidas nunca. Podría contar muchas historias a este respecto, en la mili, en el instituto, en el trabajo, que se quede con tanta facilidad tiene parte buena y parte mala…………..imaginaos a un sargento cabroncete que le divierte el primer apellido aprendido de sus nuevas víctimas, ahí lo dejo,jejeje.

Al grano, Retortillo es un pueblecito a 4 kms de Reinosa (Cantabria). Si atamos cabos es posible que provenga de alguno de aquellos colonos cántabros, durante la repoblación del Duero, que trajeran consigo el nombre de su pueblo de origen convirtiéndolo en apellido toponímico, tan habitual entre los apellidos españoles. No sé si es cierta mi reflexión, pero me gusta creer que fue así. Algún día lo investigaré.

La manera fácil de llegar a Simancas desde el norte, es por la A-62, pero no me agrada circular por autovías, conociendo bien la zona me apetece más llegar por la carretera que une la rotonda principal de la entrada a la concentración de Pingüinos con Simancas. Transcurre entre un denso pinar, abriéndose poco antes de llegar al puente medieval, heredero del que sirvió como paso de la antigua calzada romana.

2 Puente medieval Simancas

CAMPO DE BATALLA

4 Campo batalla Simancas

5 campo batalla Simancas

CASTILLO DE SIMANCAS

Castillo de Simancas

Puente medieval , por ahi pasaba la calzada romana

El 1 de agosto de 939, tuvo lugar la batalla de Simancas entre tropas cristianas lideradas por el rey de León Ramiro II y los musulmanes del califa de Córdoba Abderramán III.

La batalla de Simancas es fundamental en la Reconquista, sirvió como propaganda de la fe católica en la Península y fuera de ella. Simancas es la primera gran victoria cristiana sobre los musulmanes que está perfectamente documentada por fuentes de ambos bandos.

Abderramán III quería vengar los ataques que el rey leonés había organizado sobre Madrid, Zaragoza y otras plazas al sur del Duero y Extremadura. Abderramán III proclamó la Guerra Santa. El objetivo sería la ciudad de Zamora, centro neurálgico del reino de León.

Los historiadores dan por buena la cifra de 100000 hombres como tamaño del ejército de Abderramán, nunca antes se había conseguido un reclutamiento de esa dimensión.

Simancas está situada a 90 km al este de Zamora, que era el punto fuerte de resistencia  de León. Ramiro se la jugaba en Simancas, allí acumuló casi todos los efectivos disponibles en espera de la llegada de los musulmanes.

El 19 de Julio, cuando las tropas cristianas y musulmanas  se iban concentrando en Simancas, a las 7 de la mañana de ese día, el sol desapareció. Un eclipse de sol que los dos ejércitos interpretaron como una mala premonición. Esta extraña fenómeno aterró a los dos contendientes.

1 de agosto, comienza la batalla, duró cinco días. El califa tomó la iniciativa y lanzó un ataque masivo. Hubo muy mala coordinación entre los generales del gran ejército de Abderramán.

El 6 de agosto, después de que las tropas cristianas hubieran sufrido muchas bajas, la ciudad permanecía intacta. Abderramán se desesperó ante la impotencia de su ejército ante las murallas, sus bajas también eran enormes. El califa decidió levantar el campamento y retirarse a tiempo volviendo a Córdoba. Aprendió la lección y jamás volvería a dirigir personalmente una operación  militar, se dedicó a lo que más le gustaba, la dirección de sus obras civiles, dejando las militares a sus generales.

Esta victoria animó a continuar con las acciones contra los musulmanes en la Meseta Castellana y reforzar el control cristiano sobre los territorios al sur del Duero. Seguirían años de esplendor para la Reconquista.

 

ALARCOS

Lo que en aquellos tiempos suponían décadas para avanzar unos pocos kilómetros, hoy en día, en escasas horas cruzo toda Castilla. Esa Castilla que tantas vidas costó recuperar.

La Rieju y yo nos estamos conociendo, llevamos pocas horas  juntos,  por educación y hasta que cojamos confianza respetaré escrupulosamente su rodaje. Los primeros 500 kms dejo que me lleve a no más de 75 km/h. La temperatura es muy alta y la velocidad tan baja en estos primeros pasos del rodaje, que casi no somos capaces de “mover el aire” y el calor llega a aplanar provocándome sueño, un estado peligroso de somnolencia que en alguna ocasión me provoca alguna siesta de décimas de segundo. Necesito parar.

Otra ruta más en la que no llevo preparado un itinerario concreto, la única norma autoimpuesta es la de evitar autovías. Cuando dudo, paro y despliego el mapa de carreteras como se hacía antes de la era tecnológica. Improviso, dejo que la carretera me sorprenda. ¿No es maravilloso?

1 Avila, camino de Alarcos

Si no recuerdo mal, de Ávila salgo por la nacional 403. Lo primero que me encuentro es el puerto de la Paramera (1416m). El Barraco, El Tiemblo, San Martín de Valdeiglesias, Escalona y Maqueda se adelantan a Torrijos en el orden de aparición, como si del reparto de una peli se tratara. Vuelvo a dudar y vuelvo a desplegar el mapa, en ese preciso momento un compañero subido a la inevitable GS1200, para a mi lado. Me ofrece ayuda para indicarme el mejor recorrido para llegar a Ciudad Real. En el último instante antes de reanudar la marcha con sus órdenes bien aprendidas, me pregunta: ¿eres Retor?....... No dejo de sorprenderme, me quedo sin palabras y es lo que tienen las redes sociales, unen a personas que no se conocen de nada y el azar nos hace coincidir en la carretera. Un abrazo Roberto.

Bajo la autonómica CM403. Maravillado observo el inmenso y africano paisaje de nuestro particular Serengeti, el Parque Nacional de Cabañeros. La carretera copia la orilla del embalse de Torre de Abraham. La baja velocidad de rodaje que me obsequia con el regalo de poder disfrutar de lo que hay más allá de la cuneta, me permite también la licencia de divertirme en una zona de curvas cerradas. De repente, sin previo aviso, un fuerte latigazo en la rueda trasera, a modo de derrapada de motoGP, me provoca una reacción eléctrica en todo el cuerpo. Con el susto en el cuerpo paro y compruebo que el neumático trasero ha destalonado. En la cuneta, bajo un sol de justicia y sin sombra cercana para resguardarme, me toca desmontar la rueda. Una raja de centímetro y medio en la base de la válvula imposible de reparar y  sin posibilidad de conseguir una cámara. Son las dos de la tarde de un sábado. Parece que el destino caprichoso me va a obligar a permanecer parado en Ciudad Real hasta que el lunes pueda ir a un taller, dos días esperando una reparación de 10 minutos.  

Dos días después. A 6 kilómetros al suroeste de Ciudad Real, entre el castillo inacabado de Alarcos y la localidad de Poblete, se sitúa el campo donde se partieron la cara cristianos y musulmanes  en la llamada batalla de Alarcos.

CAMPO DE BATALLA

2 Lugar exacto batalla alarcos, con.Castillo inacabado al fondo

3 Lugar exacto batalla alarcos 01

4 Lugar exacto batalla alarcos 02

4b rodando en campo batalla alarcos

En 1190, el califa pactó un periodo de paz para frenar el avance castellano sobre Al-Andalus. Cuando expiraba el trato, Alfonso VIII había empezado a levantar la ciudad de Alarcos (Ciudad Real) cuando una expedición cristiana penetró en Jaén, Córdoba y Sevilla. Este desafío enfureció sobremanera al califa, quién decide mandar todas sus fuerzas, alrededor de 30000 combatientes,  para contener al rey cristiano.

En julio de 1195, el califa Yussuf partió de Córdoba cruzando Despeñaperros, Alfonso VIII se apresuró a reunir todas las tropas posibles y marchar hacia Alarcos. El monarca castellano consiguió atraerse la ayuda de los reyes de león, Navarra y Aragón, puesto que el poderío almohade amenazaba a todos por igual. Alfonso VIII, impaciente por presentar batalla, no esperó los refuerzos leoneses y navarros que estaban de camino.

El 16 de julio, imprudentemente, Alfonso VIII decidió presentar batalla al día siguiente en los alrededores de Alarcos. Yussuf, no aceptó dar batalla ese día, en la madrugada del 19 de julio, el ejército musulmán formó en una colina próxima a la inacabada ciudad-fortaleza de Alarcos, dispuesto para la batalla.

2 Castillo inacabado de Alarcos

Al amanecer, el rey castellano quedó sorprendido al ver la magnitud del ejército almohade, las tropas cristianas  no superaban los 10000-12000 hombres. A pesar de la inferioridad numérica ordenó el ataque de su caballería pesada.

La victoria se decantaba del lado musulmán. El rey Alfonso VIII fue apartado de la batalla por sus hombres y se dirigió al cercano castillo. Las tropas castellanas agotadas y desordenadas, en un número de 5000, tuvieron que refugiarse en el inacabado castillo rindiéndose poco después. El ejército castellano resultó destruido casi por completo, las pérdidas en el bando contrario también resultaron muy elevadas.

Como consecuencia de la estrepitosa derrota, los musulmanes se adueñaron de las tierras controladas hasta entonces por los cristianos llegando hasta las puertas de Toledo. El reino de Castilla quedó desestabilizado durante años.

 

NAVAS DE TOLOSA

CM4111. Esta combinación de letras y números no la olvidaré jamás, literalmente una travesía en el desierto. Carretera solitaria, asiento de enduro, horas centrales del día con temperaturas rondando los 40 grados, siguiente fase del rodaje sin pasar de 80 km/h. Todo este potaje junto se convierte en una voluntaria tortura. Las mismas  letras y números me llevan hasta la A-4 a la altura de Almuradiel. Evito rápidamente la autovía cogiendo la antigua nacional que atravesaba Despeñaperros. Disfruto de la soledad de esta, hasta hace poco concurrida carretera.

Paro en Santa Elena. Este tranquilo pueblecito, situado en la boca sur del desfiladero de Despeñaperros, y sus gentes, fueron testigos y protagonistas de una de las batallas más conocidas por todos de nuestra historia, la batalla de Las Navas de Tolosa.

5 En Santa Elena. Iglesia de S. Elena, en esa mism aubicacion se levanto una ermita en conmemoracion a la batalla en aquella época.

PASO DE DESPEÑAPERROS

5 PASO DESPEÑAPERROS

En 1211, Alfonso VIII, rey de Castilla buscaba el desquite de la grave derrota de Alarcos y la oportunidad de acabar con el poder almohade de una vez. Se calcula que el ejército cristiano, formado por tropas castellanas, navarras y leonesas, podía alcanzar los 90000 efectivos. Por su parte, las fuerzas musulmanas sumaban los 120000 hombres.

El viernes 13 de julio de 1212, los dos contendientes estaban apostados en las proximidades de la localidad jienense de Santa Elena. Los cristianos se desplegaron en la Mesa del Rey, montando su campamento a unos 5 kms del musulmán.

El recuerdo de Alarcos pesaba mucho en los cristianos, en esta ocasión, se habían tomado medidas para contrarrestar las maniobras de la caballería árabe y se confiaba en la potencia de la caballería pesada cristiana. El 16 de julio, ambos ejércitos estaban formados frente a frente, dispuestos para la batalla. Alfonso VIII dio la orden de ataque. El suelo temblaba bajo los cascos de los grandes caballos. El encontronazo fue devastador para las primeras filas musulmanas. Después de varios ataques las líneas musulmanas comenzaron a desorganizarse, cuando parecía que la caballería almohade reaccionaba el rey Alfonso, con tropas de reserva se incorporó a la lucha en el momento justo. Cuando la línea musulmana comenzaba a quebrarse, el rey sancho VII de Navarra aprovechó el momento para lanzarse directamente sobre el líder almohade, Al-Nasir. Le protegía su guardia personal tras una trinchera y una empalizada de cadenas.  Según la leyenda, fue el rey navarro el primero en romper las cadenas, lo que justifica la incorporación de cadenas al escudo de Navarra.

La carnicería en aquella colina fue brutal. Las bajas musulmanas fueron enormes, las crónicas hablan de más de 60000 musulmanes muertos, a cambio de escasísimas bajas entre los cruzados.

Como consecuencia de esta batalla, el poder musulmán en la Península Ibérica comenzó su declive definitivo.

CAMPO DE BATALLA

6 Lugar exacto de la batalla entre Miranda del Rey y Santa Elena

8 Museo batalla navas de tolosa

7 Museo batalla Navas de Tolosa en Santa Elena

MONUMENTO A LA BATALLA EN LA CAROLINA

9 Monumento a la batalla de navas de tolosa en La Carolina

M intención era llegar antes de anochecer a Granada, pero no contaba con que a esta latitud el sol se pira a sobar más pronto que en Valladolid. Me resigno a mi suerte, llegaré muy tarde y me levantaré muy pronto, es decir, no dormiré un carajo. Como siempre.

En Vilches, más concretamente, en la iglesia de san Miguel, están expuestos los trofeos de la batalla de Navas de Tolosa. Una cruz, una lanza, una bandera y la casulla con la que el arzobispo Don Rodrigo ofició misa el mismo día de la batalla. Según unos pertenecen a los restos de la batalla y según otros están datados en siglos posteriores. Esta es una discusión habitual en este tipo de vestigios y reliquias, pero ¿realmente importa algo?, a mí no, si los vecinos de Vilches creen que son los auténticos, yo también.

Dirección Guadix, en Jódar cae la noche. A partir de aquí la oscuridad.

10 Trofeos de la batalla de Navas Tolosa en Vilches.

 

GRANADA

La rendición de Granada

Los Reyes Católicos, Fernando e Isabel, comenzaron una guerra para acabar con el reino nazarí, cada vez más aislado, que se prolongaría durante once largos años y que exigió un enorme esfuerzo logístico y financiero.

En 1486 había caído la mitad occidental del reino, incluyendo enclaves tan significativos como la ciudad de Ronda y la base naval de Marbella. No había resultado un paseo militar precisamente, pues la resistencia musulmana había sido durísima.

En junio de 1490, el último reducto de importancia en manos musulmanas era la propia ciudad de Granada. El reino de Nazarí se debatía en una continua lucha interna, lo que impedía oponerse más eficazmente al paulatino e imparable, avance cristiano.

Por fin, los Reyes Católicos lograron concentrar un gran ejército, en el valle de Velillos, para el asalto final. Tras arrasar una veintena de pueblos y buena parte de las cosechas, los cristianos erigieron un campamento fortificado sobre el río Genil, amenazando a Granada directamente. Comenzó entonces un período durante el cual, tuvo lugar un bloqueo de la ciudad. Progresivamente, las reservas de suministros fueron descendiendo. En esa fase, tuvieron lugar frecuentes escaramuzas de menor entidad, pero no auténticas batallas.

Fueron muy frecuentes los duelos, los caballeros nazaríes hacían salidas para retar a los caballeros cristianos a combates singulares. Los cristianos, también se dedicaron a provocar a los musulmanes a realizar salidas temerarias.

En julio de 1491, un incendio fortuito devastó el campamento cristiano, los musulmanes realizaron una salida para intentar sacar partido de la confusión en el campamento, pero fueron interceptados y rechazados con muchas bajas. Los cristianos levantaron, poco después un campamento que fue bautizado como Santa Fe. Los granadinos fueron conscientes de que su suerte estaba echada, y sus dirigentes solicitaron comenzar negociaciones para la rendición. La ciudad se rindió el dos de enero de 1492, cuatro días más tarde, los Reyes católicos hacían su entrada en Granada.

La Reconquista había terminado.

UBICACION DEL CAMPAMENTO CRISTIANO, JUNTO AL RIO GENIL. EN SANTA FE.

lugar del campamento cristiano en Santa Fe, junto rio Genil, frente a granada 01

lugar campamento cristiano en santa Fe, junto rio genil, frente a granada

lugar del campamento cristiano en Santa Fe, junto rio Genil,frente a granada 03

Madrugo mucho. Quiero evitar la lenta invasión de los turistas, que cada día, en cualquier rincón de los alrededores de La Alhambra buscan sus trofeos en forma de fotografías. Quiero, necesito el mío también.

A las 6:30 h. de la mañana, puedo permitirme el lujo de fotografiar a Galita y de fondo el último reducto que los musulmanes tuvieron en la Península. Imaginad la estampa, solo, durante esas primeras horas del día en que la luz es especial, en el famoso y concurrido mirador de San Nicolás y Sierra Nevada completando la postal, La Alhambra en  segundo plano y mi moto en primero.

Así concluye mi particular “Reconquista”. No ha sido necesario expulsar a ningún Boabdil, ni asaltar murallas, ni asediar fortalezas. Solamente he necesitado mi Rieju y gasolina, para aprender descubriendo la historia que ha quedado impregnada en todos estos lugares. Pero al final la moto es la excusa. Tengo tanto que agradecerle. Soy un ignorante que utiliza la moto para aprender. Es ella la que me motiva para salir a rodar y buscar conocimientos, experiencias, sensaciones....

Alhambra desde paseo los tristes 02

Alhambra paseo de los tristes 01

Alhambra. Mirados S. Nicolas 01