13-02-2011

 

LA GRAN EVASION

 

He salido, literalmente huyendo de Turquía, ha amanecido cubierto y con muy mala pinta, un hombre me dijo ayer que esperaban nieves para estos días. Ante esa incertidumbre he pensado que era lo más inteligente.

 

Ya estoy de nuevo en Alexandroupolis, a 40 kms de la frontera turca.

 

Es algo curioso, aunque estás muy lejos de casa y de España cuando entro en las fronteras de la Unión Europea, me siento un poco como en casa. Me siento como más protegido, menos vulnerable a los problemas que puedan surgir. Supongo que todos estos años de “bombardeo europeo” por parte de las clases políticas han surtido algún efecto, por lo menos en mí.

También es reconfortante pensar que ya no tienes que pasar ningún trámite fronterizo, tampoco me puedo quejar, todos las fronteras que he tenido que pasar en este viaje, han sido rápidas y hasta agradables. Hoy, el salir de Turquía me ha llevado exactamente cinco minutos y el pasar el control griego dos, y porque me he entretenido hablando un instante con el agente de aduana que hablaba un perfecto castellano.

 

Después del bajón de ayer, por la noticia recibida, hoy decidí hacer la salida de Turquía, que tenía prevista en dos etapas, en una sola. No se ni los kilómetros que he hecho, más de 600, once horas y media.

Para evitar pasar por alguna gran ciudad, como Esmirna, que tan caótico tráfico me encontré a la ida, he cogido carreteras que aparentemente atajaban por el interior, pero que ya sabía que me iban a llevar más tiempo y más kilómetros, pero he disfrutado de la conducción.

 

Hoy me ha vuelto a parar la policía, aunque esta vez con intenciones menos deshonestas, un simple control rutinario. Yo creo que cuando han visto una moto guiri, han dicho, ¿hablamos de fútbol con este tipo?.

Por cierto, hoy, supongo que por ser domingo, me he cruzado con varios grupos de moteros, con todos ellos me he saludado.

 

He cogido el cuarto ferry desde que salí de casa allá por……………., tampoco es tanto ,pero tengo la sensación de llevar un mes fuera. He llegado un minuto antes de que saliera, si le pierdo, me hubiese tocado esperar una hora y haber conducido de noche. Soplaba un fuerte viento y había un bravo oleaje que zarandeaba con ganas al ferry. Fijaos como sería que no me he movido del lado de la burrita porque temía que volcara.

 

Otro día más que el viento me acompaña todo el día, aunque no me puedo quejar del tiempo que estoy teniendo. Esta zona de Turquía en esta época suele tener fuertes lluvias.

 

Mañana, si el tiempo lo permite (dan algo de nieve en la ciudad donde espero pasar la noche) quiero llegar hasta la ciudad de Kalambaka, para contemplar alguno , o todos si puedo, los templos de Meteora. El que tenga curiosidad por saber de ellos que trastee en Internet y el que no se lo cuento mañana.

 

Besos “patós”.

 

Perdonadme, hoy hay pocas fotos, en estos d'ias que tienes que hacer muchos kms , paras lo imprerscindible.

 

Y yo pensando como hacer el soporte para ponerle unas maletas.

Las montanas del fondo son el continente europeo visto desde Asia, entre medias el estrecho de Canakkale, que comunica el Mediterraneo con el Mar Negro, con el mar de Marmara entre ambos

Otra vez en un barco, le burrita empieza a estar harta de tanto meneo. La ciudad de Lapseki al fondo

 

 

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